Colegios de la ANADEC discriminan estudiantes por embarazo

Saludos queridas almas: Como lo prometido es deuda, este Chamuko debe referirse a otras violaciones a los derechos de los alumnas de algunos colegios de la ANADEC, quienes se han visto discriminadas por su eventual condición de embarazo.

En estas instituciones, si una estudiante queda encinta, inmediatamente es objeto de tratos altamente discriminatorios por parte de las monjas: Se les prohíbe entrar al colegio por la entrada principal, no pueden utilizar el uniforme institucional, se les separa del grupo de estudiantes, entre otros.

La joven Jessie Araya, era estudiante del Colegio María Auxiliadora en San José, por causas que se dieron, la joven quedó embarazada y tuvo que pelear mediante la Sala Constitucional su derecho a la educación. En aquel entonces José Manuel Echandi defendía a los habitantes, interpuso un recurso de amparo y lo ganó. Pueden ver la sentencia AQUÍ.

La Sala Constitucional, en ese momento resolvió que las monjas discriminaban sin ningún motivo objetivo y razonable a la estudiante. Basta ver este extracto de la sentencia:

“…Bajo esta inteligencia, someter a la amparada a un tratamiento como el impugnado, lesiona el derecho a la educación de la menor, en virtud que atenta contra la posibilidad de desarrollar a plenitud su personalidad, sus aptitudes y capacidades. Adicionalmente, supone un trato discriminatorio que no obedece a ningún motivo objetivo y razonable…”

Otro caso fue el de la estudiante Ligia Agüero quien era estudiante del Centro Educativo Nuestra Señora de Desamparados, a quien se le discriminó fuertemente por ser una estudiante embarazada. Pueden ver la sentencia completa AQUÍ

Lo que encoleriza a este Chamuko es que las monjas vienen a hablar de amor al prójimo, de tolerancia, de principios cristianos DE UNA MANERA HIPÓCRITA, ya que cuando una alumna comete el error de ser madre adolescente, en vez de guiarla, orientarla, lo que hacen es emular a los personajes que le volaban piedras a María Magdalena en los tiempos de Jesús. Realizan prácticas condenables, contra todo protocolo y ley firmado por Costa Rica en cuanto a la discriminación de mujeres y de menores, desconociendo el Código de la Niñez y de la Adolescencia.


Esperemos que el MEP asuma sus funciones como deben ser con este decreto que pretende regularizar las actividades de estas monjas. Este Chamuko como ciudadano costarricense, se manifiesta en contra de financiar estas discriminaciones con los impuestos que paga, y no estoy de acuerdo en que el Estado financie a este tipo de Instituciones, que son de todo, menos de educación. El MEP debe cortarle inmediatamente cualquier subsidio y no darle ni siquiera cinco colones a una institución que discrimina a nuestras jóvenes.