No a los indultos presidenciales

Saludos queridas almas: La gran bondad del señor presidente de la República en otorgar un indulto a Miriam Umaña Quirós, condenada a ocho años de prisión por tráfico de drogas, me enferma.

Por un lado se habla del aumento de la criminalidad y del aumento del tráfico de drogas y por otro se libera a mujeres traficantes, ¿irónico? Es claro que lo único que hace Oscar Arias es echar agua para sus molinos y mostrarse ante la población costarricense como un gran benefactor tratando de acaparar votos para su partid utilizando una celebración tan significativa como el día de la madre para echarse flores a sí mismo y también usará la Navidad para hacerlo.

Debemos considerar ¿es este indulto una especie de lotería, donde Miriam Umaña resultó ganadora? Porque no nos tragamos el cuento de que ella es la única mujer privada de libertad en Costa Rica que cumple con todos los requisitos para optar por el perdón de su pena.

Si alguien es condenado a prisión tiene una deuda con la sociedad, por lo tanto, debería ser la sociedad la única que pudiera indultar, o los afectados directos, lejos de los caprichosdel político de turno que esté sentado en Casa Presidencial. Al menos los gobiernos del PUSC de 1998 al 2006 dejaron de hacer esa populista práctica y es ahora un gobierno liberacionista que se pone a repartir indultos, pero "poquitos porque son benditos".

El que comete un delito debe ser castigado y no alcahueteado, no es como Laura Chinchilla lo pinta cuando dice que "no es solo con mayor cárcel que se solucionan los problemas de agresividad y violencia sino con la solidaridad y la compasión" ¿acaso cuando un sujeto (a) de esos comete un crimen da muestras de solidaridad y de compasión? Entre más duras sean las penas carcelarias más lo piensan los delincuentes en cometer sus fechorías.

Ya todos sabemos que los delincuentes se mueren de la risa frente a las leyes costarricenses,  pues muchos saben que si cometen un delito como asaltos callejeros, pronto serán puestos en libertad gracias a un bondadoso juez (ya hasta importamos delincuencia gracias a la suavidad del sistema judicial tico), y tras de eso viene el Concejo de Gobierno a regalar indultos fomentando de paso la IMPUNIDAD.

¡No al indulto!