Terrorismo en Colegios

Saludos queridas almas: Este Chamuko creyó haberlo visto todo, pero lo sucedido ayer en un colegio de Limón, donde le incendian el carro a la directora, es algo sin precedentes en este país.

Si bien es cierto, en muchos de nuestros colegios existen conflictos con los directores, este tipo de violencia es repudiable y no se justifica, siempre existen otras formas de resolver las diferencias. Mucha culpa puede estar en el MEP ya que tardan mucho tiempo en resolver los conflictos que se presentan en los colegios y esta es la primera vez que hacen una carajada de estas, mañana va a terminar cualquier funcionario docente o administrativo con un balazo entre las cejas.

Según informan otros medios, la directora fue amenazada de muerte antes de que le quemaran el carro, y ha sido presionada para que se vaya de la institución. Dios quiera que el MEP tome medidas drásticas de seguridad y que traslade a esa funcionaria, porque es claro que su vida corre peligro y todos sabemos en este país que Limón es tierra de nadie y si algo pasa, nadie sabe nada.

El sistema educativo va de mal en peor, y mucha culpa tienen los magistrados de la Sala Constitucional quienes han obligado al MEP a suavizar las medidas disciplinarias en los colegios, ahora un carajillo que se jale un tortón gravísimo, la sanción más drástica es una expulsión por 30 días; se obliga a los colegios a recibir estudiantes que llevan muchos años de repitentes y que se sabe que son problemáticos. Esto sin contar que otra parte de la culpa es de los padres de familia de los muchachos que están en malos pasos.

Y la escalada de violencia sigue en aumento; en una ocasión apedrearon el carro del director Bany NG, agredieron físicamente al director del colegio de Barva este año, y en agosto de 2005 al señor Carlos Artavia; la lista sigue también con profesores. Al parecer lo que sigue es que asesinen a algún funcionario del MEP, porque ya hasta han matado estudiantes en los colegios.

El derecho a la vida es el primer derecho humano por encima del derecho a la educación, es hora de que los magistrados se dejen de tanta alcahuetería.