Katherine Anielca

Saludos queridas almas: Simplemente no tengo palabras para describir lo que sentí cuando escuché la terrible noticia del secuestro y posterior muerte de la niña Katherine Anielca Chavarría Sánchez. Tengo familiares de edades parecidas a las de esta niña y cuando escuché esa noticia, lo primero que hice fue pensar en ellos...cualquier niño de este país puede ser una potencial víctima de un desalmado.

Nada de lo que hagamos va a devolver la vida de esta niña, pero debemos sentar un precedente como sociedad...las leyes y los castigos en Costa Rica tienen que ser ejemplarizantes para al menos, disminuir la tasa de crímenes monstruosos. Los ladrones, violadores y los delincuentes en general están haciendo fiesta con nuestro país y ya se nos salió de las manos en materia de seguridad ciudadana desde hace mucho tiempo....pero la violación y el asesinato de una niña de tres años ya es demasiado. Y no es la primera vez que se dan estas salvajadas en nuestro país.

Una forma de hacer ese cambio sería instaurar la pena de muerte en Costa Rica, para por lo menos, sancionar a los delincuentes que violen y asesinen niños, como en el caso de Katherine. Y los opositores de la pena de muerte, que no me salgan con el cuento de los derechos humanos, porque el hijo de puta que le hizo eso a esa chiquita no respetó los derechos de esta niña.

Este Chamuko siempre ha sido partidario de la instauración de la pena de muerte, porque si la cosa sigue tan fácil para los delincuentes, vamos a tener que vernos en la obligación de TOMAR LA JUSTICIA POR NUESTRAS MANOS y responder con linchamientos como sucede en Guatemala.

A la familia de Katherine, en especial a sus padres, a los que no conozco; mi solidaridad con ellos, porque lo que esas pobres personas pasaron...sinceramente, no se lo deseo ni al peor de mis enemigos, ni a ningún ser humano; perder a un hijo en esas condiciones es devastador. Solo que me queda enviarles mi abrazo sincero a la distancia y desearles que Dios les dé fortaleza para superar esta crisis emocional que deben estar sintiendo.