Otto Guevara pretende despedir a los educadores


Saludos queridas almas: Gracias a nuestros colaboradores infernales, este Chamuko pudo tener acceso a un ejemplar del Periódico Ojo de diciembre de 2004, donde el periodista Camilo Rodríguez entrevistó a Otto Guevara; veamos el siguiente extracto y ojo al subrayado (click en las imágenes para agrandar).

P/Hace unos años usted me dijo que, en materia de educación, lo mejor sería que el Estado le diera el dinero a cada quién para que pudiera matricular a su hijo en la escuela privada que quisiera. Un poco como el cierre de la educación pública. ¿Sigue pensando así?
R/Quien son responsables de la educación de los hijos son el padre y la madre. Cuando no hay papá, entonces la mamá, pero son los progenitores, no el Estado. Está demostrado que una persona entre más educación tenga mejor puede superar los problemas de ingresos y enfrentar la pobreza. Lo que buscamos es que cada padre de familia tenga derecho a matricular a su hijo en la escuela que quiera, y que tenga una voz sobre el tipo de profesor que le da clases a su hijo. Hoy los padres de familia son obligados a mandar a sus hijos a la escuela de la jurisdicción, o sea, si vivo en Hatillo, mis hijos tienen que ir a la Escuela Brenes Mesén y no al Colegio San Luis Gonzaga, para darte un ejemplo. O este otro: yo sé que hay profesores sátiros, pero no puedo quitarlos. Si hay huelga de padres porque hay un profesor que abusa de los chiquitos lo más que hacen es mandarlo a otra institución… No hay manera de castigar al sátiro, al vagabundo.

Queremos una reforma educativa que, sin gastar un cinco más, va a mejorar exponencialmente. Vamos a tomar el presupuesto del Ministerio de Educación Pública destinado a la educación escolar y colegial, y vamos a distribuirlo entre la cantidad de estudiantes que estén en esos niveles para asignarle esa suma a cada junta directiva, a cada centro educativo. Cada institución va a recibir el monto que le corresponda por la cantidad de estudiantes que tenga. Hay una modificación adicional: las escuelas se le entregarán a cooperativas de profesores, así como funcionan hoy la clínica de Tibás o la de Pavas. Son instituciones que están en manos de los trabajadores quienes se encargan de la administración.
P/¿Despiden a todos los educadores y que los contraten las cooperativas?
R/Exactamente. Entonces las cooperativas se encargan de los profesores y del personal administrativo. Inclusive distribuirían entre ellos los excedentes de la operación que tengan, les pagarán más a los buenos profesores, y esto empieza a generar una serie de beneficios, como que les pagan por cantidad de estudiantes, lo cual es el incentivo que tienen los maestros para evitar la deserción… Si un chiquillo se ausentó una semana, van a ir a buscar al chiquillo. Además, el padre de familia se involucra más…


Comentarios Chamukianos: Las respuestas de don Otto hablan por sí solas, generaliza a los profesores como unos sátiros desvergonzados y vagabundos. La propuesta de Guevara atenta contra los centros educativos rurales, cuya matrícula estudiantil es mucho más pequeña que un centro urbano; y ni se diga de las telesecundarias y las escuelas unidocentes a las que habrá que eliminar. Solo un cerebro tan maligno como el de Guevara puede concebir la idea de poner a competir a un colegio de élite como el San Luis Gonzaga con el Liceo Nuevo de Hatillo, en las mismas condiciones ¿acaso tienen las mismas condiciones de infraestructura? ¿acaso los güilas de Hatillo tienen la misma plata que los del San Luis Gonzaga? Cuando ambas instituciones tengan las mismas condiciones económicas, de infraestructura, sociales, etc, póngalas a competir entre sí; pero a como lo pretende el candidato libertario, es como poner un tigre suelto contra un burro amarrado.

Y oigan bien educadores, Otto Guevara PRETENDE DESPEDIRLOS: al carajo la estabilidad laboral, las plazas en propiedad, las garantías y condiciones que tanto le han costado al Magisterio Nacional y pretende convertir la educación en negocio. El que no se apunte en las famosas cooperativas que pretende imponer este candidato, se queda sin trabajo. Y peor aún, con estas reformas, los profesores prácticamente se verán obligados a regalarles el año a los estudiantes, por más vagabundos que sean, porque un buen pago se verá condicionado a esta "productividad", lo que cuenta para Guevara en este caso es la cantidad y no la calidad.