Dios los separa y el diablo los junta

Saludos queridas almas: Dicen que los amores viejos, no se olvidan; sino que lo digan los diputados electos Justo Orozco y Carlos Avendaño, que a pesar de haberse peleado como perros y gatos en el 2004, recriminándose mutuamente, hoy en día ya andan en reuniones de reconciliación. Para que nos entendamos, antes del 2004, ambos diputados pertenecían al Partido Renovación Costarricense, luego se pelearon y Carlos Avendaño se fue al partido Restauración Nacional. Dios los separa y ahora el diablo los junta.

Este Chamuko se muere de la risa de escuchar cómo hacen política los pastores evangélicos, solo vean lo que dijo Justo Orozco una vez refiriéndose a Avendaño: “Era un ilustre desconocido y yo lo protegí; Dios me usó para que él llegara al Congreso”. Y por si no se acuerdan de Carlos Avendaño, es el diputado ridículo que se subió al Monumento Nacional a protestar y cuyo berrinche le costó al Estado casi un millón de colones.

Esperemos que si en esta legislatura, a este par de "iluminados" del Señor les da por protestar, que se vayan a colgar de una torre de electrificación del ICE y que toquen varios cables primarios al mismo tiempo, nada de pendejaditas de subirse a Monumentos Nacionales que no representan ninguna valentía como dijeron en este foro.

Y ninguno de los dos partidos es santo de la devoción de este Chamuko: Renovación Costarricense habló un paja en cuanto a la moral de sus militantes, pero resulta que en sus filas uno de sus candidatos a regidor fue condenado por pedofilia, y por otro lado Restauración Nacional hasta sobornos recibió para aprobar el famoso TLC.

¡Que se vayan en el Infierno!