Carta de un lector: Cuidado con Hertz Rent a Car

Saludos queridas almas: El día de hoy queremos hacer pública una carta de nuestro lector José Laurian Ramírez Díaz, quien desea contar su experiencia con la empresa Hertz rent a Car. Así que echen para su saco:

CHAMUKO: Mirá, quiero contarte algo que me pasó que, creo, tal vez sea importante aclarar y tal vez poner como en alguna "lista negra" algunas compañías que juegan sucio con los clientes:

Vacacionando en Cancún, México, mi esposa y yo decidimos alquilar un carro para andar por algunos centros comerciales. Solo un rato, más por la comodidad de nuestros hijos. Fuimos al centro comercial La Isla, en Cancún (donde está Hooters, jaja) y decidimos contratar los servicios de Hertz rent a car. El número de contrato fue el F0802376. Cuando nos entregaron el vehículo, un Dooge Sedán, muy bonito, me apresté a checar el carro, pero el empleado me insistió que él lo haría. Hizo dis que un chequeo general pero hubo un error de mi parte: fue en un parqueo bajo techo, a media luz, ahí debo confesar que me ganó lo confiado; me entregaron el carro y me fui. Esto a las 10.30 horas.

Cuando devolví el carro, a eso de las 17.40 horas, luego de echar gasolina porque me faltó "un poquito para llegar a la línea" me dijo el mae, dis que aparecieron dos gritas, ínfimas (hasta que tuve que ponerme mis lentes y todo) en el parabrisa delantero. Como el otro mae que chequeó el carro antes no revisó el parabrisas (y la verdad que en rentar un carro era novato) el mae que chequeaba a la entrega me dijo que teníamos que ir a ver en qué paraba. Todos los mexicanos son muy cordiales, al menos en Cancún, pero algunos, cuando sienten perder, te tratan como el ser más idiota y tonto que existe. El dis que gerente salió a hablar conmigo y me insistió, como por 40 minutos, que tenía que pagarles mil pesos mexicanos por cada punto de fractura; imaginate; eso equivale, según me dijo, a $280 gringos. O sea, esperaba que le dijera: "Oka. Muchas gracias por todo. Aquí está".

En un buen sentido común, pensé: "Si el otro mae no me revisó el parabrisas como tenía que ser, que lo llamen y que él asuma su responsabilidad". O sea, al menos en tiquicia eso sucede: hacés algo mal y el jefe te llama dentro de un rango de sentido común, ¿no? Pensé que los mexicanos harían igual, más siendo una empresa que dis que es mundial y prestigiosa y toda esa basura que presumen. Pero el gerente me dijo que no tenía forma de contactarlo porque ya había salido. Le pregunté que si no tenían el número de teléfono y me dijo que no. O sea: el maldito teléfono lo piden hasta para los cupones de descuentos y promociones en todo lado y el mae no lo tenía; ni en el currículo del mae este... O sea.

Entonces empezamos una agotadora discusión. Yo creo que el cliente no siempre tiene la razón, pero o sea: eran dos putas fisuras super pequeñas. Le dije al mae que probablemente, de ser pequeñas (mae, eran una mierda... ínfimas) no lo notaron. Me insistio que no, que yo lo había hecho y seguimos en esa vara hasta que casi caía el sol (en Cancún, durante estas fechas, sucede como a las 20 horas). Y como no había posiblidad de demostrarle al hdp ese que el otro mae no había chequeado el vidrio, le dije: mire, no me sobra la plata, pero lleguemos a un aucerdo. Usted puede abusar de mi inocencia en esto porque soy primerizo en alquilar un carro y porque no conozco las leyes que me protegen como consumidor, pero ¿qué podemos hacer?

A lo más que llegamos fue que el otro mae (y todavía me dijo: suponiendo que usted diga la verdad... mae, más chicha me dio) pusiera la mitad y yo la otra. Salí por dentro con USD$140 más, todo porque el otro mae no hizo el trabajo bien.

Ahora, tal vez estés pensándolo y sí, lo pensé: esto sucede y pudo que me pasara mientras conducía. Si, no creo que tampoco sea algo ajeno a lo que pueda pasar, pero me queda la incertidumbre de que el bendito carro estuviera así antes y que me entucaran con eso. ¿Me explico? Al menos si el mae me hubiera dicho que el parabrisas estaba perfecto, sabría que la pelada fue mía, pero como no lo hizo y en las condiciones en las que checó el carro, me queda la duda mae.

Al final accedí porque prácticamente estaba esperando que alguno de los tres maes que estaban ahí se me lanzaran a golpes. Igual llevaba rato y estaba cansado. La idea original era dejar el carro y ya, pero bueno, bien lo dijo Murphey: cuando algo tiene la mínima probabilidad de salir mal, saldrá.

Mae, adviértale a la gente estas varas. A veces uno peca por pollo con empresas así que lo dejan mal parado a uno y que además, juegan con el intelecto de uno. Si proponen hacer un servicio, como el gerente me dijo: es un favor que le hicimos pero usted tenía que checar el carro... o sea... nosotros le checamos el carro pero si está mal el chequeo que hicimos, salado, PAGUE... Dios mío... y un mae se dejó decir que México era la cabeza de América Latina...

Por supuesto que elevé la queja a oficinas centrales de esta gente, pero igual vendrá el recargo del arreglo a mi tarjeta de crédito.

Pura vida.