Violencia en los Colegios [Entrevista con Leonardo Garnier]

Saludos queridas almas: Despúes del irregular reinicio del curso lectivo en el CTP de Siquirres, donde una banda de 12 delincuentes juveniles tenía atemorizado a todo el colegio; y ante los rumores que en otras instituciones se han estado dando casos parecidos y el MEP ha prohibido a sus directores referirse al respecto ante los medios de comunicación, este Chamuko entrevistó a don Leonardo Garnier al respecto:


1) Tengo noticias que el MEP está girando órdenes a los directores de los colegios de no dar declaraciones a la prensa, si hay hechos de violencia o drogas en las instituciones. De ser cierta esta afirmación, ¿a qué se debe esta medida? 

R/ No se ha girado ninguna orden en ese sentido. Lo que sí hemos buscado es no hacer el juego a quienes quieren utilizar de forma sensacionalista estas noticias; de ahí la circular que se emitió, especificando los esfuerzos por promover una educación para la convivencia – como tarea educativa fundamental – y ubicar en este contexto los esfuerzos por prevenir y combatir la violencia. La forma en que se da la información puede facilitar o dificultar la solución del problema, por eso es importante que se haga con sensatez y sensibilidad, pero no hay ninguna orden de que no se informe.

En este campo hay limitaciones legales que trascienden al MEP o a cualquier individuo, como las establecidas en el Código de la Niñez y la Adolescencia. Por ejemplo, el artículo 26° indica que las personas menores de edad tendrán el derecho de ser protegidas en su honor y reputación. El artículo 27 prohíbe publicar, reproducir, exponer, vender o utilizar, en cualquier forma, imágenes o fotografías de personas menores de edad para ilustrar informaciones referentes a acciones u omisiones que se les atribuyan sean de carácter delictivo o de contravención o riñan con la moral o las buenas costumbres; asimismo, cuando de algún modo hayan participado o hayan sido testigos o víctimas de esos hechos, si se afecta su dignidad. Queda prohibida la publicación del nombre o cualquier dato personal que permita identificar a una persona menor de edad autora o víctima de un hecho delictivo, salvo autorización judicial fundada en razones de seguridad pública.

2) Si hay un hombre de 21 años de edad que quiere matricularse en sétimo año en un Colegio, y es un conocido expendedor de drogas, ¿porqué los personeros del MEP insisten en que ese señor debe estar en un colegio matriculado con adolescentes, sabiendo que no pretende ir a estudiar? ¿No existe forma de impedir que esto suceda? ¿No se le puede remitir a un centro de enseñanza para adultos?

R/Sobre la matrícula de personas mayores de edad en centros educativos de secundaria de modalidad tradicional, la Sala Constitucional ha manifestado en reiteradas ocasiones que “El estado debe garantizar el acceso a la educación, sin que ello implique en modo alguno, que el ingreso o la matrícula lo sea en el Centro de Educación que se pida, sino en el que sea factible su ingreso, conforme a las posibilidades de cupo y no establecer limitaciones sobre las condiciones personales del alumno que lo priven de acceder al sistema educativo en general”.

Mediante el Voto 2004-04162, la Sala Constitucional se refirió a la continuación del proceso educativo de un muchacho tenía dieciséis años cumplidos y quería matricularse en sétimo año de secundaria. La Directora le negaba la matrícula en el colegio diurno en razón al grupo etario al que pertenecía.

La Sala Constitucional consideró que si bien el ordenamiento jurídico no establecía ninguna limitación con respecto a la edad para el ingreso al tercer ciclo de educación diversificada, por criterios técnicos se ha establecido que la transmisión de los conocimientos y técnicas a los educandos se debe de realizar de acuerdo con su desarrollo psicobiológico en razón que sus necesidades e intereses varían. Pero el Estado queda en la obligación de poner a disposición los mecanismos jurídicos y las condiciones materiales necesarias para que esté al alcance de todos y que pueda ser gozado efectivamente.

En resguardo del derecho a la educación, el Ministerio tiene otras ofertas académicas además de la educación formal, en la cual una persona de 21 años y más, pueda accesar el sistema educativo.

Ahora bien, cuando personeros del MEP tengan conocimiento de una persona que quiere estudiar o estudia en un centro educativo y es un conocido expendedor de drogas, lo que procede es hacer la denuncia ante el Ministerio Público con el fin de que éste requiera ante los tribunales penales la aplicación de la ley, mediante realización de la investigación preparatoria del posible delito.

3) ¿Quien asume la responsabilidad dentro del MEP si un docente o estudiante muere por un hecho de agresión en un colegio o escuela pública del país? (Como ha sucedido en casos anteriores)

R/ La muerte de una persona, sea dentro o fuera de un Centro Educativo puede deberse a situaciones accidentales o a situaciones de negligencia o delictivas. Las "responsabilidades" de las personas mayores de edad y menores de edad ante cualquier desgracia de estas no es algo que se pueda determinar antes de que los hechos ocurran, ya que cada situación responderá al análisis particular. Tampoco hay diferencia – en el caso de los delitos – cuando estos sucesos ocurran dentro o fuera de un centro educativo: en ambos casos aplica la ley.

La responsabilidad no es transferible por el hecho de haberse realizado una en determinada circunscripción territorial. No es inherente achacar responsabilidades a personeros del MEP por el simple hecho de que un acto presuntamente delictivo haya sido realizado por algún miembro de la comunidad educativa

4) En el programa "El Cole en Nuestras Manos" por lo general están llegando solo estudiantes de buen rendimiento académico y de buena conducta. Por lo anterior, no se ven resultados palpables en cuanto a disminución de la violencia en los colegios ¿Cuáles son los mecanismos que está aplicando el MEP para incorporar a aquellos estudiantes problemáticos dentro de este programa? ¿Es un fracaso esta iniciativa en este sentido?

R/ El Cole en Nuestras Manos es un Programa que ha incidido muy positivamente en la mayoría de los Centros Educativos en los que funciona; ha permitido crear redes y equipos de atención a lo interno del Cole par enfrentar situaciones conflictivas que muy posiblemente hubieran llegado a más si estuvieran fuera del programa. Se tata de un proyecto que es inclusivo, no exisitiendo ningún indicador de que sea efectivo únicamente para estudiantews de buen rendimiento académico: no hay relación directa entre "buen rendimiento" y adecuada convivencia.

No es cierto que el cole en nuestras manos esté llegando solo estudiantes de buen rendimiento académico y de buena conducta. El Programa “El Cole en Nuestras Manos” llega a la totalidad de los estudiantes de una institución e incluye una diversidad de acciones, algunas de las cuales se dirigen a detectar y trabajar precisamente con la población estudiantil más vulnerable. Sin embargo, lo preocupante es que cuando un estudiante empieza a tener buenos resultados y a convivir de forma mas armónica con sus coetarios, empieza a ser invisible para las personas adultas y fundamentalmente para los medios. En la sicología adolescente la conformación de la identidad personal es la principal tarea, para ello es muy importante la retroalimentación que el o la joven reciba del medio. Por ello, si el reconocimiento, la atención o el protagonismo los obtiene cuando es transgresor, es muy probable que esta sea la conducta que se refuerce. Por el contrario cuando es un chico o una chica "normal" pasa desapercibido, es probable que no se sienta motivado a mantenerse es esas conductas. Precisamente esas diferencias son las que buscan corregirse en “El Cole en Nuestras Manos” que promueve el compañerismo y la convivencia entre el conjunto de los estudiantes y entre éstos y sus docentes.

5) ¿Cuál es su opinión con respecto a la manifestación de los profesores del CTP de Siquirres del pasado lunes?

R/ Comparto plenamente la posición de los docentes en el sentido de que ellos y sus estudiantes tienen derecho a la educación. Muchas veces este derechos solamente se ve cuando aplica a quien comete una falta, pero es claro que en muchas ocasiones está en juego el derecho a la educación de los demás. Como siempre, la libertad y los derechos deben ser entendidos en su contexto integral: mi libertad y mis derechos solo pueden serlo en el contexto de respeto de la libertad y los derechos de todos.

En el caso de Siquirres, parece evidente que un grupo de muchachos ha estado violentando el derecho de sus compañeros y docentes y esto exige una acción que trasciende los temas educativos y – como se hizo – exige la aplicación de la justicia.

El tema más difícil en estos casos tiene que ver con la posible reinserción de estos muchachos en el sistema educativo y, sobre todo, sobre la mejor forma de lograr esta reinserción, en cuál de las modalidades podemos lograr que completen su educación.

Algunas personas quieren irse por el camino más fácil: expulsarlos del colegio y de toda opción educativa. Como dijo alguien: “hay que limpiar los colegios” pero… ¿resuelve el problema la “expulsión”? Tal vez lo resuelve para el colegio – y entiendo que así pueda verse – pero ¿lo resuelve para la sociedad? ¿desaparece de la comunidad, del barrio, del país cada joven que expulsamos de la educación? No, obviamente no. Limpiar el colegio ensuciando la calle NO es una opción cuando lo pensamos con una visión de país. De hecho, hoy nos quejamos de toda esa violencia callejera, de toda esa delincuencia que realizan personas relativamente jóvenes y no nos damos cuenta que esos delincuentes de hoy son los muchachos y muchachas que expulsamos del sistema educativo hace diez o veinte años: alguien que no completa su secundaria tiene muy pocas opciones en el mundo de hoy; si a un muchacho con problemas de conducta, con tendencias a la violencia, lo tiramos a la calle y no le ofrecemos una oportunidad educativa, casi de seguro lo estamos empujando a la delincuencia… ¿tendremos luego derecho a sorprendernos?

No digo que esto sea fácil: son los casos extremos más difíciles de tratar. Hay una cadena de “expulsiones” en nuestro país… de los colegios más prestigiosos a los menos, de los diurnos a los nocturnos… y finalmente a la calle: nos deshacemos de los “muchachos difíciles” pero ¿de verdad nos deshacemos de ellos”. No, claramente no: lo que hacemos al dejarlos sin educación es darles otro título, dejarles un único camino: delincuentes. Claramente, como país, necesitamos entender esto mejor y construir opciones para estos casos extremos. Aún no las tenemos.

6) Mucho vemos a la Jefa del Departamento de la Niñez y de la Adolescencia del MEP saliendo en defensa de los derechos de los estudiantes ¿Qué medidas está tomando el MEP para proteger a sus trabajadores de esta ola de violencia en los centros educativos? ¿Piensan abrir una oficina de apoyo para el docente?

El objetivo fundamental del MEP y del sistema educativo es la educación – la formación – de las niñas, niños y jóvenes que viven en nuestro país. Todos en el MEP – administrativos, técnicos y docentes – debemos estar en función de esa población y debemos proteger sus derechos. Sin embargo, proteger sus derechos y educarlos en sus derechos implica, al mismo tiempo (de hecho, hay que verlo como la otra cara de la misma moneda) que hay que educarlos en sus deberes y responsabilidades, hay que ayudarlos a formarse éticamente como ciudadanos capaces de convivir respetuosa y afectuosamente con los demás. Toda la transformación de los programas de Educación Cívica apunta en esta dirección: aprender a convivir implica aprender el manejo responsable de la libertad, el respeto a los demás, el vivir en un Estado de Derecho en el que existen normas de convivencia que todos debemos respetar. Esto no es un discurso vacío: así se está enseñando. Además, es también la filosofía de las actividades extra clase que son tanto o más importantes para la educación: El Cole en Nuestras Manos, el Festival Estudiantil de las Artes, los Juegos Deportivos Estudiantiles, los Gobiernos Estudiantiles… todos tienen sentido en sí mismos pero, además, son ejercicios en convivencia responsable. Aprender a resolver conflictos, aplicar la justicia restaurativa, ponerse en el lugar del otros, son todos ejemplos de las actitudes que se fomentan. No es un proceso fácil y, como todo proceso educativo, toma tiempo.

6) Quisiera reiterar la última pregunta, porque veo que se refiere solamente a aspectos estudiantiles, ¿Piensan abrir una oficina de apoyo para el docente? Porque para el docente únicamente existe el Régimen Disciplinario.

R/ Por supuesto que hay que proteger a los docentes y a los directores de los problemas de inseguridad o violencia que puedan presentarse en los centros educativos, ya sea interna o externa. Pero no creo que tenga sentido abrir una nueva "oficina de apoyo para el docente" para lograr esto. Más bien esto supone la combinación de varias estrategias que refuercen la autoridad de los propios centros educativos, que refuercen las Direcciones Regionales y que mejoren los protocolos y canales de atención de estos problemas, actualmente muy desperdigados por el MEP. El fortalecimiento de las Regionales, asignando incluso un abogado por Regional, es importante; aunque eso tiene que acompañarse con protocolos de atención de conflictos (en los que estamos trabajando) y una adecuada capacitación a todas las partes. En los casos más extremos, se mantiene estrecha relación con el Ministerio de Seguridad para atender las situaciones que lo ameritan, esto ha funcionado bastante bien en la mayoría de los casos (en off: falló en Siquirres por un problema de recursos, pues solamente había DOS policías en todo Siquirres).

Ahora bien, la mayoría de las quejas de los docentes y directores no surgen de estos problemas de seguridad – que son reales y deben ser atendidos – sino de los problemas de "atención al público" (siendo ellos "el público") en sus trámites con el MEP. Ésta es la mayor queja y tiene que ver – obviamente – con Recursos Humanos (tanto con Expedientes, Registros Laborales, Control de Pagos... como con Régimen Disciplinario). En este campo, avanzamos en dos o tres líneas complementarias: una, más a largo plazo, es la del Proyecto MEPDigital, que incluye tanto el cambio de los procesos como su digitalización en un formato compatible con el INTEGRA2 que utiliza Hacienda (proceso en el que se trabaja en coordinación con Hacienda); esto es irremediablemente lento, pero va avanzando. Otro, tiene que ver con la atención al usuario y ahí seguimos trabajando en mejorar la Plataforma de Servicios y de romper algunos cuellos de botella de trámites atrasados que siguen atrasando los trámites recientes; la idea es concentrar recursos en ciertos puntos críticos para romper el cuello de botella y, ya sin eso, podemos trabajar bien. Finalmente, estamos repensando el funcionamiento de la Contraloría de Servicios, pues debe constituirse en el instrumento más importante no solo para "canalizar y resolver" las quejas de los usuarios, sino para detectar cuándo estas quejas son aisladas o cuándo resultan de problemas institucionales o estructurales que tienen que ser atendidos. En fin, nada es mágico en este campo, pero confío en que la suma de los esfuerzos (en el contexto del proceso de reestructuración del MEP) llegará a notarse.