Recrudece violencia colegial en el Liceo Luis Dobles Segreda

Saludos queridas almas: En este último mes, han ido en aumento los hechos de violencia estudiantil en el Liceo Luis Dobles Segreda en la Sabana. Cuatro peleas se han protagonizado en ese lapso de tiempo, según se aprecia en Youtube.

De ahí que consideremos prioritaria la aplicación inmediata de programas preventivos contra la violencia por parte del Ministerio de Educación (MEP).

Es imperante que con especial atención esa cartera ministerial vuelva sus ojos a esta Institución educativa, antes de que la situación allí se torne color de hormiga con muy lamentables resultados..





En este Infierno creemos necesario que el MEP reconsidere algunas reformas que se hicieron en materia de evaluación de la conducta; las sanciones que reciben los estudiantes no son proporcionales a los hechos que están cometiendo.

No puede haber justicia cuando la única sanción que pueden recibir estos muchachos, es la interrupción entre veinte y treinta días del proceso educativo o la realización de un trabajo comunal. Y también el rebajo de cuarenta y cinco puntos en la nota de conducta, lo cual no importaría porque esa calificación no incide en la aprobación del curso ya que es suficiente con que los párvulos realicen un trabajo comunal.

No debemos ignorar el problema de los padres alcahuetas que recurren a la Sala Constitucional para frenar cualquier sanción que recaiga sobre su descendencia.

Bien es cierto que los profesores cometen muchos errores a la hora de aplicar un debido proceso. No podemos culparlos porque los educadores no tienen formación de abogados y el MEP tampoco está en capacidad de tener un picapleitos en cada colegio de el país...

Lamentablemente la aplicación de una acción correctiva es en todo un caso de "hiperlegalismo" tico a nivel educativo.

Las muchachas y los muchachos infractores tienen derecho a que se les reprogramen las pruebas, trabajos, etc. Entonces no hay pérdida para ellos. Más bien, ese periodo de interrupción del proceso educativo termina siendo unas vacaciones. Y las ausencias que se deriven de esa interrupción no cuentan. Todo esto incide en que muchos muchachos se atrevan a cometer faltas, ya que la sanción es de poca monta.

Duele, duele de verdad, la pérdida de autoridad que han sufrido los docentes en el sistema educativo; si no se cuidan, más bien podrían terminar demandados, hirviendo en alguna paila de este infierno.

Actualización: Publicación en el Diario La Teja sobre este post el 30 marzo de 2011