Cinco años para Rodríguez

Saludos queridas almas: Después de tanta inoperancia del Poder Judicial, ya era hora que se lavaran un poco la cara con la sentencia que condena cinco años al expresidente Miguel Angel Rodríguez (MAR) por instigador de corrupción agravada. Este Chamuko tiene dotes de brujo, porque precisamente unas 24 horas antes del fallo, profetizó lo que ocurrió el día de hoy. Lo irónico del caso es que este juicio ha costado hasta el momento unos 398 millones de colones, y lo que recibió Rodríguez fueron menos de 300 millones, o sea que nos ha salido más caro el caldo que los huevos.

Al igual que Calderón, Rodríguez irá a casación, así que tendremos que esperar unos seis meses más para ver cómo termina esta novela de los expresidentes corruptos del Partido Unidad Social Cristiana (PUSC). Con este capítulo, se le echa una palada más a ese corrupto partido, y este Chamuko espera que para las próximas elecciones no vuelvan a sacar pero ni un síndico, porque el PUSC lejos de servir al país, llegó al poder solo a ver cómo se robaban la plata.


Llama la atención de este pobre diablo las aparentes preferencias políticas de los Tribunales de Justicia, porque el caso de Jose María Figueres Olsen no es muy diferente de los casos de Calderón y Rodríguez, y aún así el Poder Judicial no le abrirá un proceso penal, a pesar que Figueres recibió $906 000 de parte de la firma Alcatel.

Ahora salta a la palestra una nueva investigación del Ministerio Público por una supuesta "donación" de Industrias Infinito a la Fundación Arias para la Paz, esta última ha desmentido categóricamente estas afirmaciones mediante un comunicado de prensa.  Según el Diario Digital El País, una televisora y un medio de comunicación escrito tienen copia de cinco cheques girados a esta Fundación por parte de Industrias Infinito, pero los famosos cheques no aparecen por ninguna parte... Este Chamuko hace un llamado a este medio electrónico para que haga público el nombre de esos medios informativos y así podamos exigirles que muestren a los costarricenses y a los Tribunales de Justicia las pruebas pertinentes que son necesarias para luchar contra la corrupción que carcome a este país.

¡Y los corruptos que se vayan al Infierno!