¿Quién quiere ser Gerente del Bancrédito?

Saludos queridas almas: Fuentes cercanas han remitido a este infierno importante información sobre el conflicto por la gerencia de Bancrédito , donde los empleados se plantean realizar un paro de labores en respaldo a la gestión del actual gerente de esta entidad Guillermo Quesada Oviedo quien busca reelegirse.

Lo que no se cuenta en los medios, es que dicho nombramiento pretende privilegios y diferenciaciones de acuerdo a lo estipulado en la convención colectiva vigente y la reglamentación del banco. El Señor Guillermo Quesada actualmente es funcionario del Banco de Costa Rica (BCR) y pretende un irregular traslado a Bancrédito en en caso de reeligerse como gerente; el chorizo, nada más y nada menos que ser nombrado temporalmente como asesor de la Gerencia, asignándosele un salario que no está al día con el autorizado para funcionarios de ese mismo nivel, superando los 7 millones de colones, para que posteriormente que se le nombre como Gerente, implicando que sea Bancrédito el que pague los derechos laborales millonarios cuando termine sus funciones en el banco.

En la actualidad, al estar el Gerente nombrado por tiempo definido, la única obligación que tiene el banco es el reconocimiento de vacaciones y aguinaldo, mientras que al aceptar la condición de un nombramiento de carácter administrativo con una relación laboral, se legitima el pago de derechos laborales, con lo cual se estaría asumiendo la obligación a futuro del pago de los 6 años presentes (actualmente los debe asumir el BCR) más los 6 años del nuevo nombramiento, más los años acumulados en el Banco de Costa Rica laborados por el Sr Quesada Oviedo , para un total de 20 años, más otros derechos que están contempladas en la Convención de Bancrédito que es diferente a la del BCR. A este Chamuko no le alcanzaron los ceros de la calculadora para sacar la cuenta.

Bancrédito no tiene una situación económica muy fuerte y este tipo no le importa quebrar a dicha institución, mientras esta le pague sus privilegios. ¡Que se vaya al Infierno!