Sindicatos y Neoliberales aliados contra Limón

Saludos queridas almas: Mejorar el servicio de los muelles de Limón y terminar con las gollerías que siempre se han dado en SINTRAJAP, es una de las principales prioridades para lograr avanzar hacia el desarrollo de la provincia de Limón. Si hay muelle nuevo, JAPDEVA se verá en la obligación de volverse un ente eficiente, o de lo contrario tendrán que sentarse a ver cómo la competencia los manda al infierno. Y en teoría las empresas buscan un mejor servicio y a un buen precio.

La Cámara Nacional de Bananeros (CANABA) interpuso una demanda contra el Estado, en el Tribunal Contencioso Administrativo (TCA), con el fin de anular la concesión del muelle de Moín, alegando que este proyecto carece de estudio técnico, financiero y ambiental; además que las tarifas serían más caras (Fuente Nación) aunque claro, la triquiñuela no les funcionó porque el TCA los mandó al infierno. De forma paralela, SINTRAJAP estaba apelando en la Contraloría sobre el mismo tema y también los mandaron al Infierno.

Es obvio que SINTRAJAP se opondrá a la construcción del nuevo muelle, porque peligran los privilegios abusivos que han acumulado con el paso de los años, pero este Chamuko se pregunta ¿cuál es la vela que tiene CANABA en este entierro? Porque esta cámara está compuesta por las transnacionales Dole, Chiquita Banana, Del Monte, Fyffes, Banacol, y las nacionales Grupo Calinda y Bananera Esfuerzo. ¿Qué tiene que ver SINTRAJAP con estas transnacionales neoliberales?

A este Chamuko le queda bien claro que la oposición al proyecto, corresponde a intereses particulares de los sindicalistas, e intereses comerciales de las compañías bananeras que cuentan en sus barcos con grúas; ya que mientras no exista un puerto moderno con grúas propias, toda la exportación de piña y banano y otros perecederos debe ser transportada por sus barcos, con lo que obligan a que los productores no tengan  otra opción que vender sus productos a través de estas compañías. ¡Negocio redondo con este odioso monopolio!

Ahora es claro como hasta un barco petrolero que viene con combustibles para Costa Rica, los de cruceros de turistas y  los de carga general, deben darle prioridad a los barcos bananeros y también se explica cómo una compañía bananera tiene el privilegio de alquilar para sí misma todo el patio de ferrocarriles de Moín, construido por el estado costarricense. Y los de SINTRAJAP, en vez de luchar contra esta carajada, más bien se hace compadre de las compañías bananeras.

SINTRAJAP y Compañías Transnacionales Bananeras trabajando juntos para lograr sus propósitos... es como si Batman y el Guasón se aliaran para destruir Ciudad Gótica y quedarse el botín. Por eso Limón está como está. ¡Al Infierno estos tagarotes!