Asamblea Legislativa: El circo que nunca acaba

Saludos queridas almas: La pelada que se pegó el diputado Villalta denunciando falsamente al expresidente Oscar Arias fue tan épica que hasta en los medios internacionales fue noticia. Por lo menos Villalta tuvo la decencia de reconocer el error aunque no es la primera pelada que se pega, todavía recordamos cuando mandó una carta para que le prohibieran dar una charla en la Universidad de Costa Rica, al premio nobel en fisiología James Watson.


Pero el espectáculo que dió Víctor Hugo Víquez (PLN) en la Asamblea, -gritando como un gorila- llamando a Villalta "payaso" "bufón" y que "se vaya para el carajo", no es más que una muestra del irrespeto que tienen los parlamentarios por su investidura, por la Asamblea y por el pueblo costarricense. Ya todos sabemos que Víquez parece estar enamorado de los Arias y más con ese show, pero la Asamblea no es una cantina para defender amores a gritos. Y después no quieren que los ciudadanos pensemos que la Asamblea Legislativa es un zoológico.


Agarrar el micrófono para hablar sandeces es una práctica muy generalizada en la Asamblea, donde todos se acusan de todo, aprovechando la inmunidad parlamentaria que tienen, y al final las dichosas acusaciones no terminan en algo serio. Todo el tiempo es la misma carajada con estos señores legisladores que siempre andan buscando como pasearse en el pueblo o beneficiarse ellos, son contados con la mano los diputados que sirven para algo. Cada día los ciudadanos estamos más decepcionados del primer poder de la República, ya es hora de cambiar el sistema de elección de diputados y que la elección sea por voto directo y no por una nómina impuesta por los partidos políticos.

¡Al Infierno con la Asamblea!

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