Impuestos al aire limpio

Saludos queridas almas:  Como lo ha reportado la prensa en los últimos días, seguimos viendo las consecuencias negativas del pacquetazo fiscal, y la nueva víctima es el ambiente y el aire limpio.

Durante la discusión de la nueva Ley de Tránsito se estaba promoviendo que se exonerara de impuestos a los vehículos que funcionan con energías limpias que son amigables con el ambiente, como los autos eléctricos o los híbridos. La mayoría de diputados miembros de la comisión que discute dicha ley estaban de acuerdo con la exoneración. 

Sin embargo, por presiones del Ministro de Hacienda, para que se eliminara, los diputados del PAC y el PLN que pertenecen a esa Comisión decidieron quitarle el apoyo a la exoneración de este tipo de carros. Una vez más estamos ante un doble discurso del Gobierno, quien pregona el objetivo del país de ser "carbono neutral" pero en la práctica nos da atolillo con el dedo, asignando más impuestos a iniciativas que buscan mejorar la calidad del aire que todos respiramos.

La Sala Constitucional ha dicho montones de veces que los costarricenses tenemos derecho a la salud y a un ambiente limpio, y que esto no debe estar condicionado a si el Gobierno tiene plata o no. Además de ser menos contaminantes, este tipo de carros ayudan a la economía nacional, hay que recordar que la electricidad la producimos 100% en Costa Rica, y no la tenemos que importar como el crudo de la gasolina.

Los diputados de esta comisión son unos payasos que se contradicen a sí mismos, por un lado dicen estar de acuerdo con la exoneración, pero votan en contra de ella porque se los imponen desde el Ministerio de Hacienda. Y para terminarla de pasearse en la olla de leche, el Ministro de Ambiente René Castro dice que ese tema no es prioritario para el Gobierno, y que sólo les interesa cambiar la flota de transporte público.

Como es costumbre, estos políticos en el discurso son una cosa y en la práctica otra. La Ley de Tránsito todavía tiene pendiente la discusión en el circo legislativo. Ojalá los diputados sean consecuentes con lo que dicen y mejoren para bien esta ley. Y los del Ministerio de Hacienda o dejan de hacer presiones o si no ¡que se vayan al infierno!