CCSS: Casos de la vida real

Saludos queridas almas: Es triste ver como muchos asegurados de la Caja Costarricense del Seguro Social (CCSS) tienen que pasar por todo un viacrucis para ser atendidos. Un nuevo requisito implícito para obtener atención médica, es interponer un recurso de amparo. Esta una historia de la vida real que nos cuenta una de nuestras lectoras:

¡La CCSS me está matando! sí así de trágico y doloroso, y lo digo en todos los sentidos. Desde el 2 de febrero del 2010 deben hacerme una operación para retirarme una instrumentación (tornillos y placas de titanio) de mi columna vertebral, ya que estos instrumentos me están causando lesiones medulares importantes que están dejando secuelas irreversibles en mi organismo.

Me tuvieron incapacitada por 2 años, me harté y volví a mi trabajo el año pasado, pero empeoré a tal grado que una de mis rodillas colapsó, me volvieron a incapacitar a partir de enero de este año. En diciembre 2011, el especialista me indicó que era URGENTE operarme para frenar las lesiones medulares, pensé que el asunto era así, urgente, y que no me operaban por que la Proveeduría de la CCSS no había comprado la instrumentación (esta fue la razón que me dieron al inicio) pero en febrero me avisan que la compra se había hecho y que ya podían operar.

Los meses siguen pasando y las incapacidades igual, lo cual desde luego me impide trabajar, menoscaba los ingresos de mi familia, ya que mi patrono solo me da un subsidio del 40% por tres meses y luego solo quedo con el 60% de subsidio de la CCSS, interrumpe mis derechos laborales y me pone al borde de un despido laboral. 

Hoy por curiosear y harta de que no me digan cuándo me internan, fui a la oficina de la Secretaria que lleva las solicitudes de hospitalización de ortopedia Licda. Vindas; y me dijo: Usted está en el puesto #97 su orden de internamiento fue incluída el 2 de febrero de 2010; le pregunto: ¿Y eso cuántos días o meses significa?... la funcionaria en tono casi burlón, haciendo un gesto con los hombros, dice: No lo sé, de esta lista nadie se opera... solo operan URGENCIAS.

En la Sala Constitucional es donde terminan este tipo de casos y el resultado siempre es el mismo: Se le ordena a la CCSS efectuar el tratamiento, dotar el medicamento, etc. Se desperdician millones de colones de la Caja en el pago de abogados que tienen que contestar cientos de amparos y tenemos un montón de pacientes cuya vida puede peligrar por este requisito "oculto" para obtener atención médica.

El caso de Vitza Cole no es único. Invitamos a nuestros lectores a comentar sus experiencias.