Ley de Investigaciones Biomédicas echa raíces en la Asamblea

Saludos queridas almas: La ley de regulación de investigaciones biomédicas en seres humanos está atorada en la Asamblea Legislativa desde hace casi dos años. Esto en claro detrimento de las personas que podrían beneficiarse de un tratamiento de esta índole. El caso de la señora Tischler o de los cinco niños con VIH que murieron esperando utilizar un tratamiento experimental, refleja el drama que viven estas personas.

En lo particular, creo que alguien con una enfermedad mortal, tiene el derecho a la posibilidad de elegir si acepta o no, un tratamiento de esta índole. En muchísimos casos, la medicina experimental es la última esperanza de muchos enfermos. Es vergonzoso que en Costa Rica sea prohibida la investigación y muchos sean los afectados, hasta instituciones de la talla del Colegio de Médicos se lamentan de esta situación.

Es curioso observar como algunos opositores a este tipo de medicina, le atraviesan el caballo a la iniciativa solo porque si, y algunos de ellos tienen más cola que el dinosaurio Barney. Ejemplo de lo anterior es el caso de la bióloga Rafaela Sierra Ramos, quien es ferviente opositora y casualmente fue inhabilitada por diez años para realizar investigaciones para la Caja Costarricense del Seguro Social (CCSS) por haberse comprobado el incumplimiento de normativas vigentes en investigaciones biomédicas. Pueden ver la resolución completa [Click Aquí]. Como dice mi abuela, cada ladrón juzga por su condición.

Ya la Sala Constitucional ordenó que se hiciera una bendita ley para regular las investigaciones biomédicas. No se vale que por politiquería o ganas de figurar de algunos, se cierre la puerta que significa la esperanza de muchas personas. Imaginemos por un momento estar en una situación en la cual la medicina experimental fuera nuestra última esperanza ¿tienen derecho otras personas a decirnos que no? se las dejo picando.