Sala Constitucional, Servicio Civil y Concurso Docente

Saludos queridas almas: Nuevamente la Sala Constitucional se sonó al Director General del Servicio Civil, Jose Joaquín Arguedas, esta vez por el concurso docente para propiedad en el curso lectivo 2013. La cosa según entiendo, es que los educadores concursaron en el 2007 para una plaza en propiedad, hubo una actualización de datos en el 2009 y otra actualización (o un concurso nuevo como afirma Arguedas) en el 2012 y los recurrentes alegaron que para estos nombramientos del 2013 no se tomaron en cuenta los datos actualizados al 2012 y los magistrados les dieron la razón.

Si por la víspera se saca el día, el concurso docente se irá al infierno por este voto contra el Servicio Civil, aunque ellos se sacuden en este comunicado y le achacan a oportunistas y otros factores, la culpa de que 3400 educadores se quedarán sin nombramiento en propiedad para el próximo curso lectivo.

Me parece que el Servicio Civil tiene la obligación de tener actualizados los datos de los docentes que concursan, no es justo que se otorguen plazas en propiedad con datos desactualizados, ni es justo que los docentes que hayan estudiado y se hayan superado académicamente desde el 2007 hasta la fecha, el Servicio Civil los califique con categorías inferiores a las que ostentan en la actualidad.

Por otra parte, creo que debe dotarse de más recurso humano y tecnológico a esta entidad, porque es claro que no dan abasto con tan poco personal para calificar las decenas de miles de ofertas de docentes y otros funcionarios. El Servicio Civil es un mal necesario, porque antes del 2007 en el Ministerio de Educación (MEP), los políticos  de turno -en especial diputados- hacían fiesta con los nombramientos de los docentes y no puede ser posible que el MEP sea el botín político de estos corruptos. Tampoco puede ser posible que más del 40% de la planilla del MEP sea interina.

Esta carajada no va a terminar bien, no sería raro que los docentes que ganaron propiedad en el concurso y que los dejaron viendo pal ciprés, demanden al Estado por el alegrón de burro que les pegaron... y tienen toda la razón, porque al fin, al cabo y al todo, las víctimas de este desmadre siempre serán los docentes de uno o de otro bando.

Es hora que el gobierno haga un examen serio de cómo funciona la Dirección General del Servicio Civil, para que estos desórdenes no vuelvan a repetirse. Desde hace rato esta entidad no ha podido hacer efectivo un concurso docente, porque por una u otra razón, se les cae.