Vendedores Ambulantes y Policías Espectadores

Saludos queridas almas: En cuanto al eterno problema de los vendedores ambulantes en San José, la Sala Constitucional ha sido muy clara en su voto 155-12 cuando establece que erradicarlas es competencia tanto de la Municipalidad, como de la Fuerza Pública. También la nueva Ley de Tránsito sanciona las ventas ambulantes y prácticas similares, por lo cual -en teoría- los oficiales de tránsito deben apoyar a los otros cuerpos policiales.

Sin embargo, cuando uno anda en Chepe Centro, la realidad es otra: vendedores ambulantes por todas partes; ellos están muy bien organizados con campanas (personas que avisan) y cuando sienten la presencia de la Policía Municipal, son más ágiles que el mago Houdini para arrollar la maleta y salir huyendo para ubicarse en otro sector.

Sin embargo, no sucede lo mismo con la Fuerza Pública. En la mayoría de los casos, cuando los policías caminan a la par de los vendedores ambulantes, no sucede ningún decomiso, y en su lugar muchos hemos visto como algunos oficiales aprovechan para comprar tiliches. Los policías no le hacen caso al Ministro de Seguridad Pública Mario Zamora, cuyas órdenes se las lleva el viento al parecer. Algo similar sucede con la Policía de Tránsito que brilla por su ausencia con los vendedores en los semáforos.

Por esta falta de pantalones de estas autoridades, es que los vendedores ambulantes siguen como amos y señores de los espacios públicos en San José, ahuyentados de vez en cuando por la Policía Municipal. Es cierto que todos necesitamos trabajar y pulsearla, pero ya hay demasiado tilichero en la calle, y todos sabemos que algunos de ellos son delincuentes disfrazados.

A los vendedores ambulantes, en muchas ocasiones anteriores, se les ha dado soluciones como por ejemplo el Mercado del Antiguo Registro, Paso de la Vaca y la Coca-Cola. Sin embargo, por cada vendedor al que se le ubica en un mercado, aparecen cuatro más que los repondrán en las calles. No hay otra solución más que erradicar esta práctica, pero para ello se necesita que todas las autoridades correspondientes se comprometan en la tarea.

También es menester que el Organismo de Investigación Judicial (OIJ) haga las pesquisas correspondientes, para determinar de dónde sacan la mercadería que se pone en venta en las calles, porque a todas luces, es producto del contrabando, en perjuicio de la Hacienda Pública.

Ya el problema de las ventas va más allá de perjudicar los derechos de propiedad intelectual de personas y empresas; ya ni se puede caminar en San José centro tranquilo, por lo cual desde este infierno hacemos un llamado a las autoridades para que se pongan las pilas, porque un operativo cada muerte de obispo no logrará ni hacerle cosquillas a los vendedores ambulantes. También los ciudadanos debemos poner de nuestra parte no adquiriendo artículos a estas personas, ya que por algo se han multiplicado.