Efecto Urbano: Ojo a quien contrata para hacer su casa.

Saludos queridas almas: Tener casa propia es el sueño de miles de costarricenses, y hay empresas denunciadas ante el Colegio Federado de Ingenieros y Arquitectos. El caso de don Eric González y la constructora Efecto Urbano, es reflejo de esta realidad, donde al señor le dejaron botada la construcción y ahora es un dolor recuperar los más de diez millones de colones que les ha pagado de más por obras inconclusas.

Don Chamuko: Ahora con tanta empresa constructora fraudulenta, quiero compartirle mi caso: A inicios del 2014 decidí iniciar con mi sueño de tener casa propia bajo el concepto de “llave en mano” y me di a la tarea de visitar a varias empresas constructoras para tomar una decisión informada, que se adecuara a mi presupuesto y estilo constructivo. 

Finalmente elegí a “Efecto Urbano", empresa que al parecer cumplía con los requisitos y me dio la impresión de ser seria y responsable. Ojalá en ese momento hubiese sabido lo que estaba por venir. Ya van a ser casi 2 años desde que firmé el contrato con Efecto Urbano y ha sido una seguidilla de falsas promesas y mentiras. 

En dicho contrato se establecía que se preveía un máximo de 5.5 meses para entregar el proyecto acabado. Si bien es comprensible que pueda haber atrasos, tener una casa en obra gris, a menos de 50% de avance luego de prácticamente 2 años es totalmente ridículo e inaceptable. 

La etapa de anteproyecto que comprende diseño, planos, permisos y trámites municipales tardó casi un año, y si bien me preocupó la lentitud con la que todo transcurrió, la empresa me aseguraba que todo iba según lo planeado. La limpieza del terreno dio inicio en Marzo de 2015 y casi de inmediato comenzaron a faltar materiales, lo que ocasionaba que la cuadrilla tuviera que frenar el avance. 

La historia se siguió repitiendo, con paralizaciones de obra de semanas e inclusive meses. Al comunicarme con la empresa, me aseguraban nuevamente que eran inconvenientes normales en toda construcción y que en corto tiempo todo se iba a solucionar. La situación fue de mal a peor cuando sin una explicación válida cambiaron al ingeniero a cargo y luego al maestro de obras. Las explicaciones de los representantes de la empresa, quienes en ese momento eran los propietarios giraban en torno a una “reestructuración operativa” y me pidieron paciencia. 

Con el pasar de los meses, localizar a estas personas se fue haciendo cada vez más difícil, pero por supuesto que me llamaban inmediatamente cuando ocupaban un nuevo giro de dinero. Eventualmente me contactó un consultor, quien me explicó que Efecto Urbano lo contrató para ayudar con la reestructuración puesto que la empresa tenía problemas financieros graves. Me ofreció liquidar el contrato y seguir con la construcción por aparte, pero ya yo había girado más del 70% del monto total y con la obra a menos del 50% se les hacía imposible reembolsarme la diferencia, por ser un monto considerable. 

No me quedó más remedio que seguir, al menos hasta reducir dicha diferencia, bajo la promesa de que un inversionista estaba interesado en hacerse cargo de los problemas económicos de Efecto Urbano y que nadie tenía intenciones de estafarme. Dado que las mentiras, los atrasos y los problemas nunca frenaron y con la casa prácticamente en el mismo estado, le informé a la empresa que iba a recurrir a la vía legal. A los pocos días el consultor me informó que la Junta Directiva había acordado finiquitar mi contrato y que teníamos que negociar el monto a reembolsar (!!). Cómo es posible que mis ahorros, mi dinero ganado honradamente después de años de trabajo, lo tenga que “negociar” para recuperarlo? Es claro que no pretenden reintegrarme la totalidad o inclusive nada lo cual, me hace sentir robado, engañado y estafado. 

Hoy, a más de un mes de que me ofrecieran liquidar, con menos de media casa, una construcción abandonada con la estructura sufriendo daños por el clima, enfrentando la posibilidad de un costoso proceso judicial para recuperar algo de lo invertido, todavía no tengo en mis manos ni siquiera un indicio de buena fe por parte de Efecto Urbano. 

Hago esto del conocimiento de todos para que eviten a esta empresa de mentirosos, de gente que se aprovecha de sus clientes para luego no dar la cara. Compartan esto, si conocen a alguien interesado en construir, díganle que evite a Efecto Urbano. Que nadie más pase por lo que yo estoy pasando.

Nota infernal: El Colegio Federado de Ingenieros y Arquitectos debería hacer pública la lista de empresas investigadas por posible estafa. Como sugerencia, antes de contratar una empresa constructora, consulten todo sobre ella. Solo como ejemplo, Efecto Urbano aparece moroso con la CCSS por más de 70 millones de colones, así que háganle números.