¿Cómo eliminar a las Universidades de Garaje?

Saludos queridas almas: Recientemente una universidad fue allanada por las autoridades por "supuestamente" vender títulos, el caso se encuentra en investigación. Otros políticos fueron cuestionados por tener título de abogado en seis meses, y hasta jueces y agentes del OIJ consiguieron títulos de paquete.

Es bastante conocida la cuestionable formación que dan los chinchorros de garaje disfrazados de universidad. El problema es ¿cómo identificar y cerrar esos cuchitriles? Creo que la solución es que hay que evitar que los títulos de las casas de estudio cuestionables, sean útiles para ingresar a la función pública, o para incrementar el salario de quienes ya son funcionarios públicos.

Para nadie es un secreto que el Estado contrata profesionales independientemente de su alma máter. Una licenciatura de la Universidad Patito S.A. tiene el mismo peso que la obtenida en una casa de estudios superiores seria y de prestigio.

¿Cómo identificar a los chinchorros? Exámenes del Servicio Civil.

Los egresados de las universidades que quieran ser empleados públicos, deberán aplicar un examen de conocimientos elaborado, aplicado y revisado por el Servicio Civil.  Si el empleado público quiere que su título adicional sea reconocido para efectos de carrera profesional, deberá certificar mediante una prueba, que posee los conocimientos que el nuevo título le confiere. Esto con el fin de atacar la titulitis para incrementar salario sin mérito alguno.

¿Por qué solo exámenes para el sector público y no para el sector privado?

Porque en el sector público se trata de empleados pagados por todos los costarricenses mediante impuestos, y el Estado debe procurar profesionales competentes. Además, la misma Constitución Política habla de idoneidad comprobada como requisito para ser servidor público.

Los trabajadores del sector privado son pagados con dineros particulares (no con impuestos), y un empleador verá si quiere contratar a un profesional egresado de la Universidad ACME, ya que será su propia empresa la que pagará los platos rotos si el contratado resulta ser un incompetente. En el caso de los profesionales liberales, será el mismo mercado quien se encargue de dejarlos sin ejercer.

Exámenes de incorporación en los Colegios Profesionales.

Todos los Colegios Profesionales deberían aplicar exámenes de incorporación para quienes deseen ejercer su profesión, y además publicar los resultados en un ranking de aprobación, tal y como lo hizo el Colegio de Abogados. Esta valiosa información permitirá a la población escoger en cuál casa de estudios quiere cursar su carrera (o al menos le dirá donde nunca matricularse).

Lo anterior, son solo un par de ideas, que sin duda serían bastante útiles para identificar los cuchitriles disfrazados de universidad, los cuales al quedar en evidencia y con títulos inservibles, no les quedará más que poner candados, o ponerse a trabajar seriamente en su calidad.

Bienvenidos todos sus comentarios al respecto.