¡Las bromas se salieron de control!

Saludos queridas almas: Este pobre diablo ha recibido muchos mensajes de lectores llamando mi atención sobre una broma de una auto-proclamada influencer, donde se hace pasar por Justin Bieber en un centro comercial nacional, lo que generó toda una polémica a nivel de redes sociales. Tanto fue así que hasta La Nación que se autoproclama referente del periodismo costarricense, sacó una nota sobre esta “influenciadora”. 

Hasta acá todo irrelevante para este infierno pero dos cosas me hicieron ponerle atención más al asunto: 

1. La ridiculización de una menor, que se tomó una foto con el falso “Bieber”, donde la influenciadora sabe a qué se va a exponer esta menor cuando se comparta esta foto en redes sociales. Honestamente todo hubiera estado relax si no se expone claramente quien es la menor. 

 2. Otra broma de la “influenciadora” donde graba ilegalmente la conversación con la ex-novia, para ridiculizarla en su canal de youtube, sabiendo que las personas que la siguen la pueden identificar con facilidad. Y montaje o no, el ejemplo es claro. 

Para este pobre ser infernal, estas dos bromas tienen un elemento en común y es que para la youtuber el fin justifica los miedos, por lo que si tiene que violar la ley para conseguir más vistas y así más dinero de sus patrocinadores, así lo hará. El peso de estas bromas caerá sobre los patrocinadores y las consecuencias; roguemos que no terminen en el derramamiento de sangre de una persona que se haga daño así misma por ser víctima de bullying digital por las bromas de esta “influenciadora”. 

¡Al infierno las bromas pesadas!