Guerra Cementera (Parte 3)

Saludos queridas almas: En nuestra entrega pasada, les prometimos hablar de dos protagonistas de esta guerra cementera, que son Alberto Raven y Guillermo Quesada, quienes tienen que ver con la filtración de un supuesto audio donde se fragua un supuesto plan para estafar al Banco de Costa Rica (BCR) por $20 millones.

El directivo del BCR, Alberto Raven tiene actualmente un proceso abierto en la fiscalía, porque lo acusan de tráfico de influencias, supuestamente por meter la mano en un préstamo a Coopelesca, donde Holcim hizo un negociazo: Vendió un proyecto hidroeléctrico valorado en unos $2,5 millones a Coopelesca en $32,7 millones. Todo esto cuando Raven era director del banco y directivo de Holcim al mismo tiempo. Actualmente Raven forma parte del bufete que representa a Holcim en el país.

Guillermo Quesada fue subgerente del BCR y está embarrado en la bronca de Coopelesca. De hecho, por múltiples y graves anomalías fue despedido, pero lo reinstalaron por orden judicial, ya que sin el sueldo de 10 millones al mes no puede pagar las pensiones. Dichoso Memito, que los jueces lo cuidan, porque si no estuviera protegido por el cartel del cemento, fijo canea como cualquier otro pobre diablo.

Quesada filtró la parte que le conviene del supuesto audio para salvarse el trasero, pero este infierno espera que las autoridades pongan a disposición del pueblo la grabación íntegra, para saber si Quesada confiesa otros tráficos de influencias como el de Ticofrut, a favor del tío de Alberto Raven.

Francisco Molina es otro directivo del BCR que se vio envuelto en una bronca porque su esposa le debía 100 millones de colones al BCR.  Molina fue diputado y jefe de fracción legislativa del Partido Acción Ciudadana (PAC). Se rumora que tiene relaciones con Cemex.

Esta semana trascendió como el Cartel Cementero penetró el cooperativismo y se reveló que el subgerente de Coopelesca avaló la embollada de Holcim a Coopelesca, con la compra de una planta hidroeléctrica en un precio 12 veces mayor que el valorado, un sobreprecio de más de 30 millones de dólares ¿y saben quienes pagan esos sobreprecios? Ustedes y yo, vía impuestos e intereses bancarios.

El Cartel Cementero Holcim-Cemex tiene muchos tentáculos, personas influyentes de este país tienen fuertes nexos con ellos, son sus empleados, sus fichas, los representan, y también están en puestos claves del gobierno. Un relajo que siempre se había mantenido, hasta ahora que desde las llamas infernales estamos quemando uno de los mejores chorizos de la historia.  Raven y Molina deberían renunciar, porque no es posible servir a dos amos sin chingarse a uno de ellos.



Mañana nos referiremos al audio y al papel de la prensa en este escándalo.

Para leer más:
Guerra Cementera (Parte 1)
Guerra Cementera (Parte 2)
Guerra Cementera (Parte 4)